Giesi Dionicio, el joven Yanesha que inspira con su historia de superación
Una prueba de superación es la que nos brinda Giesi Eliel Dionicio Antazú, quien a sus 24 años ya se encuentra culminando sus estudios en la carrera de Psicología. Durante su participación en el programa Sin barreras, relató su experiencia de vida y motivó a otros estudiantes a no rendirse ante las dificultades.
Giesi es el último de nueve hermanos. Nació con el síndrome de Focomelia, una rara enfermedad que impedía el desarrollo de sus extremidades. A pesar de ello, se convirtió en el ejemplo en su tierra natal, la comunidad Yanesha, del centro poblado Alto Yurinaki, ubicado en el distrito de Perené, provincia de Chanchamayo, en la región Junín.
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HISTORIA DE SUPERACIÓN
Giesi Dionicio comentó que asistió a una escuela regular. Aprendió a escribir y leer como cualquier estudiante de su edad. Esto hizo que se motivara a seguir estudiando una carrera profesional, ya en la ciudad de Lima.
“Recuerdo que cuando mis padres fueron a matricularme, los maestros se dieron con la sorpresa que iban a tener un alumno sin brazos ni piernas. Al inicio hubo algunas dificultades [de los maestros] para adaptarse al ritmo del estudio, para escribir, sobre todo. Luego, los docentes se quedaban sorprendidos al ver que yo podía agarrar un lápiz y ponerme a escribir como los demás compañeros”, expresó.
El joven confesó que una de las etapas más difíciles de su vida fue durante la secundaria. Le apasionaba el fútbol y, al ver a sus compañeros jugar, anhelaba ser parte del equipo y compartir esa experiencia. Sin embargo, esa ilusión contrastaba con su realidad, ya que en ese momento no contaba con el apoyo necesario para hacerlo.
Tras la etapa escolar, se mudó Lima a junto a su madre para estudiar en la universidad. Giesi eligió la carrera de Ingeniería de Sistemas, pero luego cambió a la carrera que realmente lo apasionaba: Psicología. Sentía que contaba con el don de servicio, pues le gusta escuchar a las personas. Actualmente cursa el noveno ciclo en la Universidad Peruana Unión.
“Creo que siempre va haber dificultades, pero cuando uno quiere algo tiene que poner todo para lograrlo. He ido a un campamento con la ayuda de mis amigos y eso me llena de mucha emoción. Es fundamental contar con el apoyo de mis amigos, el entorno, así como mis profesores y la misma universidad para alcanzar mis metas y sueños”, detalló.
Precisamente, Celsa Antazú expresó sentirse orgullosa de su hijo por haber superado innumerables obstáculos. Señaló que vivir en Lima ha sido un desafío debido a los gastos universitarios; por ello, decidió emprender con la venta de desayunos, un negocio que hoy les permite salir adelante.
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